LA PUERTA DEL SOL Y BISAGRA VIEJA DE TOLEDO

cabecera

PUERTA DE ALFONSO VI Y PUERTA DEL SOL DE TOLEDO

 

 

INTRODUCCION

 

      Toledo

      El 25 de mayo de 1085, Alfonso VI rey de León y Castilla entra en Toledo, mediante un acuerdo de capitulación con el rey de la Taifa que la gobernaba y somete al reino, garantizando a los pobladores musulmanes la seguridad de sus personas y bienes. El rey concedió fueros propios a cada una de las minorías existentes: mozárabes, musulmanes y judíos, posteriormente refundidos por Alfonso VII en el Fuero de 1118. Tras la capitulación de la ciudad, sobrevino el periodo de mayor esplendor de Toledo, de una gran intensidad cultural, social y política. La Escuela de traductores de Toledo, floreciente durante los siglos XII y XIII, así como las numerosas obras de arte civiles y religiosas, las cuales dejaron una importante huella en la ciudad.

        Tras la capitulación, se toleró la práctica religiosa de las comunidades judía y musulmana, pero esta actitud tolerante no duró mucho tiempo. Los cristianos construyeron la nueva catedral sobre la mezquita mayor, que a su vez se levantaba sobre la antigua catedral visigoda.

Murallas y puertas de Toledo

       En la muralla de Toledo aun quedan testimonios islámicos, en torno al siglo X, englobados en las renovaciones cristianas posteriores. Es importantísimo en las ciudades medievales en general y en las hispanomusulmanas en particular, un hecho evidente como es la necesidad de defender los núcleos urbanos en una época de continuas luchas y enfrentamientos militares por la conquista y reconquista del territorio, tanto en los reinos cristianos como por las propias luchas internas entre los musulmanes que habitaron Al-Andalus

      Las murallas no solo cumplen una misión defensiva, también sirven para fiscalizar el acceso a cada ciudad a través del pago de impuestos y en muchos casos, sobre todo las puertas, como lugar de referencia para una serie de actividades de la población, justicia, comercio, lugar de referencia para situación, etc. en ciudades asentadas generalmente sobre otras anteriores Romanas o Visigodas que en un primer momento se aprovechaban sus cascos amurallados, realizando únicamente labores de reparación o ampliación cuando era necesario por parte de los musulmanes en la conquista de la Península Ibérica.

     Durante el periodo de la Dinastía Omeya, los lienzos de la murallas van a ser construidos fundamentalmente con un aparejo de sillares de cantería dispuestos a soga y tizón, regularizando las hileras con la técnica del engatillado (sistema Romano), aunque con un mayor espesor.

      En las puertas también se emplea el sistema romano con el vano adintelado y el arco ciego superpuesto a él, de herradura y con la novedad de que el arco no solo se superpone sino que abraza el dintel.

     El siguiente paso en la evolución será un arco que cobija a otro y que trasdosa la bóveda del pasadizo de entrada de medio punto. El conjunto de la puerta con el paso del tiempo se va complicando decorativamente añadiendo más arcos, frisos, etc.

      La antigua Toledo tenía siete puertas de acceso.

      La puerta principal, al norte, es la llamada de la Bisagra, de origen musulmán con posteriores modificaciones y añadidos que le dan su aspecto actual, con dos puertas góticas del siglo XIV y   el gran escudo de Carlos V  con el águila imperial, el Toisón de oro y las dos columnas del “plus ultra”. Es de nuevo reestructurada con Felipe II con un estilo Plateresco.

      La puerta se asienta en un recinto amurallado llamado de Wamba y termina en otra puerta la del Cambrón.

Puerta de Alfonso VI o  Vieja Bisagra  

      Entre estas dos puertas por  el paseo de Recaredo se encuentra la Puerta de Alfonso VI o de Bisagra Vieja (Bab – Shagra, Puerta de la Sagra), de estructura mudéjar de finales del siglo XII y principios del XIII con restos de murallas Musulmanas y Visigodas. Emplea el arco de herradura cobijando un dintel, como muestra de una solución característica de la arquitectura Omeya.

      Situada en ángulo saliente del recinto, era la principal entrada de la ciudad y conserva su estructura frontal prácticamente como en su origen, ya que se tapió durante muchos años, por lo que es la única que nos ha llegado con signos evidentes de identidad Islámica, como por ejemplo el arco de herradura de piedra enjarjado.

       Se llama de Alfonso VI porque según la tradición por ella paso el rey acompañado por el Cid Campeador al frete de sus tropas cristianas, cuando la ciudad fue reconquistada en el año 1.085. Toledo llevaba  en manos moras más de 300 años.

      La puerta es totalmente de construcción árabe y es similar a la de la Torre de Santiago del Arrabal. Tiene una gran importancia arqueológica por su antigüedad y su buen estado de conservación.

      Corresponde a una ampliación del recinto amurallado de la ciudad y supone un buen ejemplo de arquitectura árabe militar, por el acierto de situarla con funciones de torre en el ángulo entrante de la muralla y protegida de cerca por un alto torreón. Es el  único resto de la muralla árabe que se conserva.

Estructura

estructura falta

     Es de planta rectangular

     La fachada exterior está compuesta por tres arcos, el central, de herradura, es más ancho y estilo califal, enmarcado por un gran alfiz y atravesado por un enorme dintel de piedra, quizá de influencia Bizantina. Los arcos laterales son apuntados.

      La parte superior es  de ladrillo y mampostería, mudéjar posiblemente del siglo X está formado por tres arcos de herradura, el central elevado sobre los laterales, una galería de defensa con ventanas hacia el exterior y rematado por  almenas.

      Los sillares de granito mal ajustados han hecho pensar que corresponderían a derribos y material aprovechado de obras anteriores.

      Con la expansión de la ciudad en el siglo XVI y la construcción del Hospital de Tavera fue necesario mejorar los accesos, sustituyendo la vieja puerta por otra nueva, hacia 1550, siguiendo instrucciones de Alonso Covarrubias. A partir de este momento permaneció cerrada, lo que ocasionó múltiples daños a la Puerta. A principios del siglo XX, una vez restaurada volvió a abrirse.

Fachada principal

fachada principal   falta

     Se trata de una puerta situada en ángulo y realzada del muro. A de su parte derecha arranca un muro rematado en torre albarrana, todo ello para facilitar un posible defensa.

   Conformada en tres cuerpos:

Cuerpo inferior.

        Formado por la puerta rehundida en el muro y  rematada en su parte superior con un gran dintel  (arco de entibo) de piedra irregular y un portillo en la parte derecha.

Cuerpo central.

     Con tres arquerías ciegas, dos pequeñas en cada lateral, con arco de herradura muy apuntado (alancetado), con ladrillos horizontales por jarjas a los costados. Son los primeros arcos de este tipo en Toledo, arcos semejantes los encontramos en la mezquita de Bab Al-Mardum, capilla de San Lorenzo y en la ventana de la torre de San Bartolomé, pero no de una herradura tan marcada y apuntada. Como curiosidad estos arcos son desiguales en altura y anchura.

      También encontramos en esta parte un alfiz y cuatro pequeñas columnas, lisas sin basa, de capitel tosco, formado por una pirámide truncada e invertida, que posiblemente sean reutilizadas. En la parte central gran arco de herradura con dovelas a la línea de impostas, califal, empotrada en el muro, con alfiz que cobija la parte superior de la puerta rehundida. La clave del arco es una piedra blanca aprovechada, con labor visigótica de círculos secantes. Dos pequeñas troneras en ladrillo  rematan el conjunto y el dintel. Los sillares de granito, están mal ajustados y son de edificios anteriores.

 

Dintel.

dintel

     De una sola piedra encajada en las jarjas, monumental, digno de las construcciones megalíticas y que a simple vista (en las  fotografías) parece dividir la puerta  sin que apenas quede paso de entrada. Es difícil imaginar a Alfonso VI al frente de sus tropas (Cid incluido) atravesándola orgulloso a caballo, el día en que Toledo fue reconquistado. La vista al natural cambia la perspectiva y vemos que no solo podría pasarse a caballo, sino que aun queda espacio para lanzas y estandartes, es mucho más alta de lo que parece.

 

        Los tres arcos se encuentran enmarcados con alfiz. El alfiz nace en la Mezquita de Córdoba en el siglo IX y es obligatorio en la arquitectura califal. Aparece insinuado ya por primera vez en el teatro romano de Mérida y en arcos decorativos godos, asimismo en San Gines o Santiago del Arrabal en Toledo.

 

      En este caso es de ladrillo, con cintilla con línea hendida en medio, como el arco de San Miguel el Alto o como los arcos de la Mezquita de las Tornerías. Estas cintas vienen de la arquitectura califal de Córdoba, apareciendo también en el marco decorativo superior de la fachada oeste del Cristo de la Luz. Por lo tanto este alfiz ha de ser un arcaísmo de la arquitectura árabe toledana del siglo X, en lo Mudéjar, lo habitual es tener el alfiz rehundido sin esas cintillas realzadas.

       Los arcos de Bad Al-Mardum de medio punto, no tienen  alfiz y en el arco de la Puerta del Cambrón, se añadió mas tarde.


 Interior

 interior

      Reforzado con cinco arquerías muy sólidas, dos a la entrada y salida y dos más en el interior una de ellas doblada, estas últimas con arcos de ladrillo de dovelas radiales, de medio punto peraltado y el resto de herradura, seguramente árabes. Las jambas formadas con monolíticas piedras irregulares a modo de columnas simulan una tosca configuración de soga y tizón. Detrás una especie de nicho de ladrillo y una escalera que sube a los pisos superiores, igualmente mudéjar.

Cuerpo superior

      Un  tercer piso con seis pequeños vanos con alfiz y arcos de medio punto apenas insinuados, (escarzanos). Todo en ladrillo y mampostería mudéjar del siglo XIII. Como curiosidad la pequeña ventana de la izquierda tiene el remate recto, es adintelada. Parte superior rematado con almenas. Originariamente la puerta de bebía sobrepasar los unce metros de altura.

Vista lateral

 vista lateral

  Puerta ciega con arco de semi-herradura, rampante, quizá por una posible reconstrucción del muro. Arriba tres vanos de arcos escarzanos en el friso de saeteras, que también parecen incrustarse en el muro. No son muy habituales en la arquitectura árabe. Si aparecen en las ruinas de Moroquil en Córdoba y en la Alcazaba de Badajoz, se remontan a la época romana (Puente de Alconetar, Cáceres  y también aparecen en los baños árabes de Yaix en Toledo.

      Al fondo se ve la muralla perpendicular a la principal con la torre albarrana, con dos vanos con arco de medio punto, otro cuadrado y una pequeña tronera.

Parte interior y trasera

 vista trasera

      Por una puerta a la derecha accedemos a un amplio patio desde donde observamos todo el conjunto y la parte trasera de la puerta. Es semejante a un castillo medieval, tres plantas totalmente de piedra, murallas, torreones almenas, pasillos de vigilancia, en los pisos superiores, puerta y vanos de nuevo con arco de herradura y alfiz, etc. todo ello típico del mundo musulmán.

 

      Puerta trasera con arco de herradura, alfiz y bloques de piedra a modo de columnas y otro pequeño portillo.

 

       Debido a las sucesivas reformas y añadidos, árabes, mudéjares y cristianas, existe una gran polémica en cuanto a la datación de la puerta.

 

      Rastrillo.   No se conocen puertas árabes con rastrillo, peine o puerta interior levadiza. Con algunas excepciones como en La Alhambra o  Ronda, el de Bisagra posiblemente sea cristiano.

 

Puerta del sol

 

      Situada en la muralla de la Medina, cerca de Bab Al-Mardum (hoy Mezquita del Cristo de la Luz), también conserva en la parte inferior restos del siglo X.

      Tal como la vemos hoy es producto de una reconstrucción que ordenó hacer el arzobispo don Pedro Tenorio en el siglo XVI.

 

      Es la principal y un ejemplar único de la arquitectura Islámica del siglo XIII con grandes arcos angrelados sobre la puerta rematada con una torre semicircular. En el centro, sobre el arco interior mas pequeño, un triangulo con el escudo de la catedral de Toledo donde se representa la escena de la imposición de la casulla a san Ildefonso por la Virgen. En el arco mayor hay una escultura procedente de un antiguo sarcófago cristiano del siglo IV. Es la puerta destacada de una muralla albarrana, de carácter defensivo.

      Se llama del sol porque se dice que durante todo el día permanece alguna de sus partes iluminada por el sol.

 

Estructura.

      Prácticamente toda su estructura es de piedra y mampostería y los adornos en ladrillo le da su aspecto Mudéjar,  construida por musulmanes mudéjares a las ordenes de Alfonso VI como defensa de la recién reconquistada Toledo.

      Su planta es rectangular terminando en semicírculo, con cuerpo central franqueado por dos torreones con barbacanas  y matacantes, uno semicircular y otro cuadrado, con troneras destacadas sobre la fachada, todos rematados en la parte superior por almenas y merlones.

      El cuerpo principal da paso a la ciudad a través de una gran puerta enmarcada con un arco apuntado de herradura ciego que refuerza la estructura y dos columnillas adosadas a cada lado, ligeramente avanzado con respecto a la puerta. Su interior da cobijo al triángulo.  En el interior de este gran arco, la puerta de entrada con arco de herradura.


Fachada  principal

 puerta del sol

     Todo en piedra con adornos en ladrillo formando filigranas típico del Mudéjar.

      Esta situada de forma perpendicular al muro y conformada por tres calles, una central con dos cuerpos y dos torreones laterales uno rectangular a la derecha y otro semicilíndrico a la izquierda.

 

Calle central 

 

Con dos cuerpos:

Cuerpo inferior

cuerpo inferior

      Gran arco ciego de herradura apuntado, dos columnas y alfiz,  que da cobijo a la puerta rehundida, con arco de herradura, un medallón y un triángulo en su interior, con una alegoría del sol y la luna (de ahí le viene también el sobrenombre de puerta del sol) y esculpido en piedra el milagro del descendimiento de la virgen para imponer a San Ildefonso la casulla en el año 666.

Cuerpo superior

cuerpo superior

Arquería típica mudéjar y almenas.

Detalle: doble arquería ciega con arcos de herradura entrelazados, lo que forma una segunda arquería menor de arquillos de herradura apuntados (alancetados). En la parte superior de y menor tamaño, la segunda arquería con arcos ciegos de herradura apuntados y de interior lobulado. Todo el conjunto enmarcado con ladrillos  que forman un vistoso juego luces y sombras. En el centro un pequeño vano y la piedra blanca Tanto la puerta como los frisos están enmarcados con bandas. La estructura termina rematada en almenas, con un pequeño chapitel, construido en tiempos del rey Wamba.

       El arco principal señala una gran piedra blanca con unas pequeñas y toscas imágenes que según la tradición relatan una leyenda: las figurillas representarían a dos doncellas, ofendidas por el gobernador de la ciudad, Fernando Gonzalo, en tiempos del rey Fernando III el Santo. Una de ellas sostiene en sus manos una bandeja con la cabeza del ofensor, decapitado por la justicia del rey Santo, (en realidad se trata del sarcófago cristiano)

PLACA CONMEMORATIVA  en el muro sobre la historia

placa

 

Interior

  interior

  Con cuatro arcos dos a la entrada y salida de herradura y dos juntos en el interior de herradura apuntados.

 

Torreón  izquierdo      

     Reconstruido por el rey Alfonso VI cuando reconquistó la ciudad, semicircular con dos pequeños torreones destacados sobre la fachada, arcos de herradura ciegos y lobulados.

Torreón  derecho

 

      Torreón rectangular con dos vanos rehundidos con arcos de medio punto y alfiz y remates de almenas.

 

 


 

Parte trasera

 parte trasera

        Puerta de salida con arco de herradura y gruesas piedras columna, encima señales de otro arco cegado con ladrillos a ras de fachada. Tres vanos rehundidos con alfiz y arcos de medio punto.

      En la calle izquierda una pequeña tronera triangular y un vano ciego con arco de herradura lobulado.

.

             La puerta del sol es la mas bella, imponente y mejor conservada de la ciudad y ha sido declarada Monumento Artístico Nacional.

Entrada similar: La Puerta del Reloj

Mariano Roda – Elpincelconlienzo.com

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