El valor de un cuadro

“La persistencia de la memoria, conocido también como Los relojes blandos. Salvador Dalí”

EL VALOR DE UN CUADRO

      ¿Cuánto vale una pintura? ¿Por qué encontramos óleos con un precio de 40 € y otros por 40 millones?. Es una pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez.

     Existen diferentes factores por los que una obra puede llegar a alcanzar un precio desorbitado, vamos a analizarlos teniendo en cuenta que cada uno de ellos va añadiendo valor a la obra.

      Tomaremos como ejemplo la pintura al óleo por ser la más popular y de mayor prestigio.

      En primer lugar cada obra tiene un valor intrínseco en si mismo por sus materiales, bastidor, pinturas, barniz, marco etc. y hay que tener en cuenta su exclusividad ya que cada obra es única e irrepetible, lo que supone un factor muy valorado en nuestra sociedad. Quien adquiere un cuadro puede tener la seguridad de que nadie en el mundo posee otro igual. Además, con cuidados mínimos, un óleo es para toda la vida y pasará de generación a generación durante cientos y cientos de años.

      Después hay que considerar el trabajo realizado y el número de horas empleadas para concluirlo y por supuesto la calidad de ese trabajo. Un retrato ha de ser fiel reflejo de su modelo, captar su personalidad y darle vida. Las manos son difíciles de pintar, Goya cobraba un extra por ellas y decía: “en las manos se ve la mano del artista”, es difícil asimismo representar gestos, escorzos, transparencias, movimiento, composición, perspectiva, vida. Todo ello añade valor a la obra. En cuanto al tamaño influye pero no demasiado, es mucho más complicado retratar a dos personas en un lienzo de 10 x 10 que en otro de 100 x 100.

      A continuación esta la preparación y la habilidad del artista, su técnica, su personalidad y su estilo, así como la fama que pueda llegar a conseguir, en vida o tras su muerte.

      Cuando un pintor muere, automáticamente sube su cotización, ya que su obra queda cerrada con un número determinado de pinturas. Cuanto mas corta es su producción más valor tiene.

      Otro factor importantísimo que hace que una obra sea muy valiosa, es el tiempo. Como dice el famoso arqueólogo francés el Dr. Rene Emile Bellocq, mostrando su reloj: “No tiene valor, solo 10 dólares a un vendedor ambulante, pero si lo entierro en la arena durante mil años, ya no tiene precio”.

      Por ultimo están las obras de los genios de la pintura de cada época, que son las que alcanzan la máxima cotización. Exclusivas para museos y coleccionistas millonarios.

      Dentro de estas obras hay algunas que destacan además por diversos motivos como políticos, religiosos, artísticos o históricos, entre otros.

Veamos algunos ejemplos.

       

     El “Matrimonio Arnolfini”, de Jan Van Eyck Pintado en 1.434 se considera la primera pintura al óleo y aunque ya  anteriormente se emplearon pigmentos emulsionados con aceite, para pequeños retoques, los Hermanos Hubert  y  Jan Van Eyck son oficialmente los padres de esta técnica.

      Desde este momento la realización al óleo se convierte en la reina de la representación artística hasta nuestros días, por su brillo, textura y su facilidad para hacer modificaciones y la obra pasa a tener una gran importancia ya que marca el camino a seguir por todos los artistas.

La Gioconda o Mona Lisa de Leonardo Da Vinci 1.503.Museo de Louvre de Paris.

      Podríamos decir que se trata de la obra de la pintura más famosa del mundo.

      Se cree que representa a la mujer de Francesco Bartolomeo Giocondo, llamada Lisa Gherardini, aunque se ha especulado con todo tipo de habladurías por las que se trataría, entre otras,  del retrato de una amante, una vecina o un familiar del artista, incluso se ha llegado a decir que se trata del propio Leonardo disfrazado de mujer. En cualquier caso fue un cuadro muy querido por el artista, del que nunca se deshizo y trabajó en él durante casi veinte años, hasta su muerte.

      Empleó una técnica llamada Sfumato por capas, muy típica en obras de Leonardo, lo que da una sensación de transparencia, espacialidad y volumen muy  copiado luego por otros artistas.

      La fama de la Gioconda no solo se debe a esta novedosa técnica, la obra siempre ha estado rodeada por el  misterio. Ha sido robada, copiada, ha inspirado a multitud de artistas, Napoleón la tuvo en su cámara,  además de sus referencias literarias y cinematográficas. Fue  la última obra de Leonardo.

La sonrisa de Mona Lisa

      Leonardo crea en esta obra un curioso efecto óptico. La figura sonríe levemente casi es una mueca, pero si la miramos a los ojos, automáticamente su sonrisa se acentúa hasta desfigurar su boca.

La familia de Felipe IV o las Meninas. Velázquez 1.734 Museo del Prado de Madrid

      Es considerada como la obra maestra del Siglo de Oro Español. Representa a Velázquez autorretratado pintando tras su lienzo en una amplia sala,  la infanta Margarita de Austria, sus sirvientas, las Meninas otro personaje al fondo y un espejo que refleja a los reyes  Felipe IV y su esposa Mariana de Austria. La habitación está en penumbra y destaca a la Infanta en primer plano con un gran foco de luz.

      Trabaja con minuciosidad las caras y algún detalle como el broche de la infanta, para llamar nuestra atención  y da grandes pinceladas en el  resto. Es la manera normal que tenemos de ver las cosas. Nuestra retina solo capta nítidamente el centro de lo que miramos y el resto lo vemos borroso (de reojo). Así Velázquez detalla los rostros y “emborrona” el resto, pero el efecto que causa es de que todo esta perfectamente definido y en su sitio.

      Velázquez juega en esta obra con un concepto muy interesante y moderno:  Hace que participemos   los espectadores en la escena, colocándonos entre los reyes, que estarían a nuestra espalda y el cuadro que estamos mirando.

La situación sería la siguiente:

      Velázquez  está pintando el retrato de los reyes  Felipe y Mariana (los vemos a través del espejo) cuando es interrumpido por la infanta Margarita, que entra en la sala  seguida de las  sirvientas, que van tras ella para detenerla. Educadamente  piden abandone el lugar, mientras al fondo otro personaje José Nieto Velázquez que era el aposentador de la reina, observa discretamente por si tiene que intervenir. Con ello Velázquez imprime  un gran dinamismo,  movimiento y profundidad. Hace que cuadro, sala de exposición y espectadores formen parte de un conjunto que narra una historia  que  va más allá de lo representado.

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 La coronación de Napoleón y Josefina – Jacques Louis David 1.805-8

 “Museo del  Louvre de Paris Y copia en el Palacio de Versalles. 6,30 m x 9,80 m”

      Típico ejemplo del arte al servicio de la corona y como propaganda del poder político. David pintor oficial de Napoleón. Impresionantes medidas, figuras a tamaño natural, riqueza, colorido, profundidad. Numerosísimos personajes, familiares, el Papa Pío VII, príncipes, mariscales, cónsules y el fondo en una tribuna, el propio David autorretratado, todos ellos representados mientras Napoleón coloca la corona imperial  a Josefina en Notre Dame de Paris.

      Con esta obra Napoleón pretende poner de manifiesto que es un hijo de la Revolución y designa a Paris como capital y centro político y cultural del Imperio.

 El Coloso o El Pánico o La Tormenta – Goya 1.808 Museo del Prado de Madrid.

 Es un cuadro tradicionalmente atribuido a Francisco de Goya en el que un gigante de tamaño colosal desaparece tras unos montes que ocultan sus piernas, rodeado de nubes y con los puños en alto. La parte  inferior del lienzo lo ocupa un oscuro valle donde una multitud de gente y ganado se dispersa atemorizada en todas direcciones.

      Obra ya conocida y admirada de Goya pero que pasa a ser mucho más famosa cuando en junio de 2.008 el Museo de Prado emite un comunicado de prensa en el que Dª Manuela Mena, jefa de conservación del museo, afirmaba que el cuadro es, casi con toda seguridad,  obra del pintor Asensio Juliá, amigo y colaborador del maestro aragonés. Un análisis posterior, determinó que se trata de una obra de un discípulo indeterminado de Goya sin tener la certeza que se trate de Juliá.

      El cuadro fue pintado durante la Guerra de la Independencia Española, por lo que podría simbolizar dicho enfrentamiento bélico. Representaría la gigantesca maquinaria bélica napoleónica y contra el pueblo Español.

Noche Estrellada – Vincent Van Gogh 1889

Museo de Arte Moderno (MOMA) Ney York.

     Ejemplo de pintor que en vida pasa miseria, hambre, enfermedad y su obra pasa casi desapercibida y despreciada. Murió pobre. Los alemanes decían que pintaba aberraciones y que estaba loco (curiosamente mas tarde tuvo una gran influencia para los expresionistas alemanes).

      Aunque Van Gogh no destaca por las formas convencionales, si lo hace con la expresión, a través del color, la forma y el nervio de sus pinceladas, a veces violentas, dejando en cada obra marcada su personalidad y sus sentimientos. Este nocturno  pintado en el sur de Francia  es uno de los cuadros más famosos del mundo. El cielo, con sus remolinos,  parece cobrar vida, al contemplar la obra nos produce malestar, angustia, inquietud y temor. Los árboles parecen arder, da la sensación de que algo terrible amenaza la tranquilidad del pequeño pueblo que aparece en la parte inferior. La obra tiene un valor plástico inmejorable.

      Las Señoritas de Avignon  Picasso 1.907 – Museo de Arte Moderno de Nueva York.

      Cuando Picasso presentó Las Señoritas de Avignon en la galeria D`Antón de Paris en 1.916, todos pensaron que se había vuelto loco y que como artista estaba muerto, otros dijeron que serviría como caricaturas y en general la obra no fue comprendida hasta años mas tarde. Por descontado Picasso no solo no murió artísticamente, sino que con esta obra inicio el camido del Cubismo y a toda la corriente del arte moderno que viene, Vanguardias, “Ismos” etc. Esta obra aún no es cubista al cien por cien, cumple muchos de sus requisitos como no tener profundidad, ni proporción, volumen, distintos focos de luz, presenta varios planos simultáneos, etc. pero si tiene algo que el cubismo no y es el tema, las señoritas de Avignon están representadas en una casa de citas.

      Esta obra marca un punto de inflexión en la historia del arte, hay un antes de Picasso, con toda la pintura academicista y realista y un después de Picasso con las vanguardias y la pintura moderna. Ya no hay cánones ni academia ni normas, ahora la pintura es libre y se expresa a través de sensaciones y color. Ocurrió algo similar en el Renacimiento, cuando se dijo que con Miguel Angel la pintura había muerto, ya no podría superarse el grado de perfección que alcanzó.

Guernica – Pablo Picasso 1937 Museo Reina Sofía de Madrid

“El Guernica”

      Expuesto en el pabellón español durante la Exposición Internacional de 1937 en París. No sólo es considerado una de las obras más importantes del arte del siglo XX, sino que se ha convertido en un auténtico icono del siglo XX símbolo de la paz universal contra los terribles sufrimientos que la guerra inflige a los seres humanos.

      El Bombardeo de Guernica (Operación Rügen) fue un ataque aéreo realizado sobre esta población española el 26 de abril de 1937 , en el transcurso de la Guerra Civil Española, por parte de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana, que combatían en favor de los sublevados contra el gobierno de la Segunda República Española

      Contemplando el Guernica, impresiona su tamaño y aunque estéticamente no llama especialmente la atención, blanco y negro figuras perfiladas recortes de periódico, es en su significado donde radica su importancia. Es una crítica a la barbarie de la guerra no solo en este momento sino que Picasso universaliza en tema, contra la guerra de todos los países y de todas las épocas. Una de las manos cercenadas empuña una espada.

 

Un breve apunte sobre la pintura moderna y abstracta.

      Cuando contemplamos una obra moderna, nos entra  desazón, una gran angustia y al cabo de unos incómodos instantes, nos sentimos con animo de confesión y murmuramos  la famosa frase :”¡¡¡¡es que ……… no lo entiendo¡¡¡¡ y es que …., no hay nada que entender, este tipo de pintura busca la estética y el impacto visual, el agradar o desagradar, la polémica, estimular la imaginación. No se trata, como todo el mundo cree, de entender de pintura o pensar que es un  jeroglífico misterioso que hay que descifrar, no hay nada oculto ni extraño, simplemente debemos situarnos frente a la obra y sentir, preguntarnos algo tan simple como, si nos gusta o no nos gusta. Mas tarde nos armamos de valor y sentenciamos: “¡Pues vaya¡… ¡eso también lo pintaría mi hijo de cuatro años¡ y es cierto,  pero mientras que el artista después de una preparación mas o menos intensa, investiga buscando una intención y siguiendo unas normas y unas técnicas artísticas, el profano solo juega con el azar, aunque a veces, por casualidad consiga unos resultados artísticos interesantes.

      Lo moderno pretende ser algo nuevo, romper con todo lo conocido y crear otro tipo de expresión. Busca lo libre, lo espontáneo, lo no sujeto a norma alguna, por eso se interesa y estudia la pintura de los niños o la de culturas lejanas de Oceanía o África al margen de nuestra Cultura Europea.

      La pintura clásica nos lo da todo hecho. Los cuadros son ventanas por las que nos asomamos y contemplamos el mundo, figuras, paisajes, historia. La pintura moderna abre un espacio nuevo a través de la imaginación y nos muestra lugares que no existen y objetos o situaciones imposibles, capta nuestra atención y lo más importante, nos hace pensar y sentir en positivo o negativo.

Mirar un cuadro

       La gente en general, entre los que yo me incluyo a veces, tenemos la costumbre de visitar los museos y recorrer indiscriminadamente sus salas, observando de pasada mas de 200 obras, con lo que  acabamos mareados y con dolor de cabeza, parece obligatorio y a veces los es cuando estamos fuera del país, ver todos y cada uno de los rincones del museo. Cierto que debemos hacer un recorrido general, pero para ir seleccionando aquellas obras que nos llamen la atención, por los motivos que sean. Una vez seleccionadas, nos pondremos tranquilamente frente a ellas dedicándoles un tiempo  para observar, sentir y descubrir lo que seguramente su autor pretende. Ayuda mucho conocer su autor, título de la obra, quien o que representa, época en la que fue pintada, corriente artística a la que pertenece, técnica empleada, situación histórica, política, etc. etc. pero no os preocupéis, no es necesario acudir al museo con una enciclopedia bajo el brazo, casi todos estos datos los encontraremos en un pequeño papelito, que nunca leemos, situado en la pared a la derecha de cada obra. El dibujo es un idioma universal que todo el mundo entiende, cada obra tiene algo que contar y con pocos minutos que le dediquemos, lo iremos descubriendo.

Veamos un pequeño ejemplo práctico:

      Un paisaje iluminado por la luz del atardecer, cielo rojizo, árboles y matorrales, montañas que se desvanecen a lo lejos y un río que serpenteando viene hacia nosotros, todo es tranquilo, suave, limpio, relajante. Mirando hacia la izquierda, de repente descubrimos una forma, que en un principio nos había pasado desapercibida, se trata de un pequeño corzo que, sorprendido nos mira con atención y nerviosismo. La situación ha cambiado, ya no observamos un atardecer, nos encontramos paseando por ese paisaje y formamos parte de el, nos hemos involucrado en la obra. Se establece una relación, un dialogo cuadro espectador, espectador cuadro. El ciervo nos mira y nosotros le miramos a el. Nos hemos detenido y ambos esperamos la reacción del otro. Intuimos que cualquier movimiento por nuestra parte, hará desaparecer de un salto al corzo y desaparecerá entre la espesura.

      ¿Que hacia el ciervo antes de ser descubierto?, quizá estaba comiendo, o se dirigía a al río para beber o despejando el camino para una hembra y su cría escondidos entre los matorrales. Cada persona imaginara algo similar o distinto, no importa, lo interesante es que ha estimulado nuestra imaginación y ha hecho vivir un situación casi real.

      Dentro de cada obra hay un significado a veces obvio y a veces oculto en pequeños detalles, hay que dedicarle un breve espacio de tiempo y aparecerá.

“Río abajo de Ryan Franklin – Y modesta aportación del Corzo por Mariano Roda”

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Mariano Roda – Elpincelconlienzo.com

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